Aurora Polaris
Si hay un fenómeno meteorológico que posea un aura mítica y llena de romanticismo por encima de los demás, sin duda se trata de la Aurora Boreal. Gran parte de esa mítica proviene de las dificultades con que uno se encuentra si quiere disfrutar de este fantástico espectáculo natural, llamado también “las luces del norte”.
La Aurora Boreal es un brillo multicolor que surge en el cielo como producto del choque del viento solar con la atmósfera terrestre. El fenómeno es más visible en primavera y en otoño, en torno a la medianoche, y, por lo visto, sólo puede gozarse de tal espectáculo en los lugares que recorre el paralelo 70: sur de Groenlandia, norte de Alaska, Canadá, Laponia, Rusia… 
A lo lago del tiempo, en sus diferentes tradiciones, los antiguos pueblos que salpican el paralelo 70 han atribuido este festival de formas, luces y colores, a diferentes mitos: para los inuit, o esquimales, son los espíritus de los muertos que suben al cielo; para los sami, habitantes de Laponia, son las almas de las mujeres que bailan y mueven sus ropajes junto al fuego.
Una Aurora Boreal puede durar unos pocos minutos o toda una noche; puede ir tomando diferentes formas a lo largo de una noche, llenando el firmamento de bandas, espirales y rayos de luz que tiemblan y se mueven rápidamente, generalmente de este a oeste. Sus colores son principalmente el verde y el amarillo, pero puede virar hacia el azulado y el rojo púrpura en sus bordes más bajos y en las partes externas más curvas. Un servidor no ha tenido la suerte de disfrutar de una pero, con estas descripciones, no es de extrañar que tal prodigio haya fascinado a generaciones de hombres.
Aunque la ciudad de Alta, en Noruega, situada exactamente a 70 grados de latitud norte, se jacta de ser “la ciudad de las luces del norte”, hay algunos otros sitios donde se puede intentar gozar de una Aurora Polar. En esta web sugieren los 10 mejores.
Fotos: Flickr well_lucio



[...] – Safari nocturno en motonieve para ver la Aurora Boreal. [...]